Escribe. Así de simple, fue Oscar Wilde quien dijo que para escribir sólo se necesitan dos cosas: tener algo qué decir y decirlo. Mucha gente dice que quiere dedicarse a este oficio, pero nunca tiene tiempo de escribir ¿Sabes qué...? En el mundo de hoy jamás hay tiempo para nada, siempre estamos ocupados en nuestro afán de lo "urgente" o de llegar a algún lugar (sin que nos detengamos a pensar si es importante o no). Te recomiendo que escribas algo todos los días. Stephen King recomienda a los "novatos" un mínimo de mil palabras (él dice que los escritores profesionales escriben dos mil). Escribe sin que te importe el resultado,sin preocuparte por si te leen o no, sin darte dolores de cabeza por los errores ortográficos y mucho menos te detengas a pensar si vale la pena o si tu trabajo es bueno. Simplemente dalo todo. Saca de tu sistema TODO LO QUE TIENES QUE DECIR. Eres libre por una vez en tu vida. Déjate llevar por tus palabras, por tu historia, por tu rabia, tu alegría, tu frustración, tus miedos, tus obsesiones, tu insomnio, tus sueños, tu pasado, tu presente, tu futuro, tu vida... pero escribe.... y escribe siempre hasta hacer de eso un vicio. Un hábito irrefrenable del que no puedas salir ya más.
2.- Lee. También así de sencillo. Lee todo lo que consigas y todo lo que se te antoje. Querer escribir sin querer leer es como irse a escalar el Everest sin tener más equipo que la ropa que usas a diario. Si lo intentas te congelarás, te quedarás a medio camino. Leer te proporcionará (sin que te des cuenta de ello) las herramientas necesarias para aprender a escribir. Lee los clásicos y lo más moderno, los libros buenos y los malos (de hecho, de los libros malos a veces se aprende más que de los libros buenos). Lee revistas, noticias, tebeos, novelas, cuentos, blogs y todo aquello que te entretega. No pierdas el tiempo obligándote a leer algo que no te atrapa o que te cuesta mucho entender. Ya te llegará el tiempo de esa lectura. Por ahora dedícate a leer como tu pasatiempo favorito. JAMÁS SALGAS DE CASA SIN UN LIBRO (eso es algo que yo siempre hago). Lee en la fila para el banco, en la parada esperando el autobús, en los viajes en metro y tren, durante los sábado por la mañana al despertar y antes de quedarte dormido. Lee siempre y escucha audiolibros en el gimnasio o mientras manejes si acaso puedes hacerlo. Si te lo vas a tomar en serio, así debe ser.
3.- Publica . No me refiero a que escribas una novela o un cuentario o poemario y pagues de tu bolsillo la publicación. Simplemente digo que vivimos en el siglo 21. Publicar no es lo mismo hoy que hace 15 años atrás. Hoy cuentas con la misma herramienta que te trajo a esta página: INTERNET. Abre un blog, habla de tu experiencia, de tus sueños, de tus anhelos, de aquello por lo que estás agradecido. Cuéntale a otros cuáles son tus obsesiones o escribe por entregas en tu página (nadie tiene por qué enterarse que tú eres quien publica... recuerda que la red te ofrece anonimato). Es importante que sepas que otros se interesan por lo que escribes... escucha sus comentarios, palabras y recomendaciones (aunque en el fondo eso no es lo más importante)... lo más importante es que no te quedes sin compartir todo aquello que le da sentido a tu vida y que tanto disfrutas. Hay muchas personas que de seguro quieren leer lo que tienes que decir.
Algo más: ¡VIVE! ...la vida es una sola y (créeme) es demasiado corta para dejar las cosas para mañana.... la mayor parte del material que me ha permitido escribir ha salido de mis propias experiencias... no te quedes encerrado... ATRÉVETE A VIVIR... Cuando cumplí los 25 años, me arrepentí mucho más de aquellas cosas que no hice durante mi juventud y adolescencia que de los errores que cometí... y decidí que no volvería a sentir eso en ningún cumpleaños... no dejes que te pase... ¡VIVE!
2.- Lee. También así de sencillo. Lee todo lo que consigas y todo lo que se te antoje. Querer escribir sin querer leer es como irse a escalar el Everest sin tener más equipo que la ropa que usas a diario. Si lo intentas te congelarás, te quedarás a medio camino. Leer te proporcionará (sin que te des cuenta de ello) las herramientas necesarias para aprender a escribir. Lee los clásicos y lo más moderno, los libros buenos y los malos (de hecho, de los libros malos a veces se aprende más que de los libros buenos). Lee revistas, noticias, tebeos, novelas, cuentos, blogs y todo aquello que te entretega. No pierdas el tiempo obligándote a leer algo que no te atrapa o que te cuesta mucho entender. Ya te llegará el tiempo de esa lectura. Por ahora dedícate a leer como tu pasatiempo favorito. JAMÁS SALGAS DE CASA SIN UN LIBRO (eso es algo que yo siempre hago). Lee en la fila para el banco, en la parada esperando el autobús, en los viajes en metro y tren, durante los sábado por la mañana al despertar y antes de quedarte dormido. Lee siempre y escucha audiolibros en el gimnasio o mientras manejes si acaso puedes hacerlo. Si te lo vas a tomar en serio, así debe ser.
3.- Publica . No me refiero a que escribas una novela o un cuentario o poemario y pagues de tu bolsillo la publicación. Simplemente digo que vivimos en el siglo 21. Publicar no es lo mismo hoy que hace 15 años atrás. Hoy cuentas con la misma herramienta que te trajo a esta página: INTERNET. Abre un blog, habla de tu experiencia, de tus sueños, de tus anhelos, de aquello por lo que estás agradecido. Cuéntale a otros cuáles son tus obsesiones o escribe por entregas en tu página (nadie tiene por qué enterarse que tú eres quien publica... recuerda que la red te ofrece anonimato). Es importante que sepas que otros se interesan por lo que escribes... escucha sus comentarios, palabras y recomendaciones (aunque en el fondo eso no es lo más importante)... lo más importante es que no te quedes sin compartir todo aquello que le da sentido a tu vida y que tanto disfrutas. Hay muchas personas que de seguro quieren leer lo que tienes que decir.
Algo más: ¡VIVE! ...la vida es una sola y (créeme) es demasiado corta para dejar las cosas para mañana.... la mayor parte del material que me ha permitido escribir ha salido de mis propias experiencias... no te quedes encerrado... ATRÉVETE A VIVIR... Cuando cumplí los 25 años, me arrepentí mucho más de aquellas cosas que no hice durante mi juventud y adolescencia que de los errores que cometí... y decidí que no volvería a sentir eso en ningún cumpleaños... no dejes que te pase... ¡VIVE!


No hay comentarios:
Publicar un comentario